Sí, ya sé que nos sentimos desarmadas cuando no podemos dar un buen manazo, una nalgada o una tunda pero EXISTEN MUCHAS FORMAS DE EDUCAR SIN GOLPEAR. Te voy a enseñar una que te ayudará mucho.
1. Debes tener bien claro la ley de las jerarquías, es decir, en casa es muy importante que los niños sepan que los padres están al cuidado de ellos porque ellos aún no pueden juzgar qué es lo mejor en su vida. Por lo tanto, los padres mandan, los niños obedecen PUNTO.
En la actualidad es muy frecuente ver hogares en donde todo gira en torno a los niños. Ellos se convierten en pequeños tiranos, esto los desorienta y no los prepara para su vida adulta pues los deja sin límites en cuanto al sometimiento que hacen de los padres.
2. Los niños tienen que aprender un código de RESPETO AMOROSO hacia sus mayores y eso es imposible si los padres no tienen un código de respeto amoroso hacia sus hijos. Padres e hijos no son amigos, son una relación de transmisión de vida y amor con una clara jerarquía. Si el niño no tiene claro esto, es muy difícil que acepte corrección de los padres ya que su impulso es hacer todo lo que quiere todo el tiempo sin ningún límite.
3. Los padres tienen que saber ser firmes y claros, un NO, ES NO y un SÍ, ES SÍ y para cambiarlo tiene que haber reglas bien claras tanto para los padres como para los hijos.
Te voy a dar un ejemplo objetivo y bajo estas tres leyes, vamos a ensayar un método que se llama “TIEMPO FUERA”.
Supongamos que llegas a casa y los niños están peleando, gritando, en pleno desorden y tú dices que es tiempo de recoger juguetes e irse a bañar, ponerse la pijama, y cenar. Pasan 10 minutos y no pasa nada. Das una segundo aviso pero esta vez en un tono de voz más enérgico, NO ES NECESARIO QUE GRITES pero sí que ellos noten un cambio de firmeza en tu voz, recuerda que los niños son muy sensibles, no a lo que dices sino no a la forma en que lo dices, es decir, CAPTAN LA INTENSIÓN Y LA FRECUENCIA VIBRATORIA DE TU VOZ. En este segundo aviso adviertes que el tercero tendrá consecuencias para ellos.
Pasan 10 minutos y todo sigue igual. Esta vez tienes que tomar a cada niño de la mano, llevarlo a un lugar en donde pueda permanecer separado de los demás, aquí la indicación es “ESPERARÁS AQUÍ DURANTE 10 MINUTOS, NADIE PODRÁ HABLAR CONTIGO Y YO VOLVERÉ POR TI EXACTAMENTE EN 10 MINUTOS Y ENTONCES HABLAREMOS”.
Si el niño es ya mayor tiene que sentir la firme conducción del padre o de la madre, de manera que no le den lugar a revelarse. Cuando se hace este espacio, el niño empieza a reflexionar sobre su conducta. Esta técnica, al principio te costará trabajo implementarla pero te garantizo que funciona. Requerirá de toda tu firmeza, fuerza interior y paciencia pero le estarás entregando al niño el tesoro de poder que es regular él mismo sus impulsos y sabrá que ante todo hay un orden que los padres administran en su beneficio.
Al principio tendrás 15 tiempos fuera al día pero lentamente se irán reduciendo. De ahí, el niño aprenderá a negociar lo que quiere y tú aprenderás a escuchar y dialogar con él.

Con cariño. Siempre interconectad@s

Lucy Romero

Sígueme en Twitter: @lucysomosdiosas

Sígueme en Facebook: https://www.facebook.com/LucySomosDiosas